Hay una fiesta aquí cerca, en Irun, en la que se celebra una batalla (cómo no).
Al margen de lo que se pueda opinar o no de celebrar batallas, guerras y guerrillas, os voy a contar lo que han conseguido en esta esquina del mundo, justo en la curva del mapa que gira para Galia.
La celebración consiste en desfilar tocándo el txiribito, llevando y disparando esporádicamente una escopeta, o saludándo con el abánico graciosamente según seas hombre o mujer afortunada, soltera y con pedigrí.
Hasta hace doce años así era.
Desfilaban los hombres (casi todos los hombres de una ciudad de unos 60.ooo habitantes).
Y eran elegidas muy exquisitamente las quince o veinte únicas mujeres (una por compañía o batallón) que tendrían el gran privilegio de acompañar a la tropa. El resto, aplaude y jalea desde las aceras efusiva y emocionadamente, vistiendo prendas de sólo tres colores: blanco, rojo y negro.
El caso es que la fiesta se vive de una forma muy pasional, como todas las fiestas tradicionales, y es un honor para ellos (para todos) participar. Quien no es de Irun, no entiende el Alarde (dicen), y quien no lo entiende no puede opinar (dicen también).
Hace unos años, se plantearon oficialmente formar compañías mixtas, de hombres y mujeres. Digo oficialmente porque me consta que siempre ha habido hembras "camufladas" desfilando. Pero comenzaron a surgir las voces de honorables ciudadanos indignados con quienes querían romper tradiciones sagradas e intocables. Olvidaron que era una fiesta, y lo convirtieron en otra guerra 475 años después.
El primer Alarde en el que salió una compañía mixta fue en el 97. Yo vivía en Irun y participé muy de cerca en este "hecho histórico" apoyándo y acompañándo a esa minoría. He visto y oido burradas vomitadas desde las aceras contra las primeras chicas que desfilaron de soldados. La fiesta convertida en batalla campal.
Conozco cuadrillas de buenos amigos, familias y matrimonios divididos por este tema hasta tal punto que a día de hoy no se hablan o evitan el asunto.
Todo, en nombre de "la tradición", para la mayoría.
Todo, en nombre de una fiesta participativa , para el resto.
Desde entonces, se han ido sumando hasta nueve compañías mixtas. A base de años de insultos, ostias, procesos judiciales, y demás sinsentidos, hoy en día se ha llegado a una forma surrealista y conformista de co-celebrar el evento: se hacen dos Alardes, el Mixto y el Tradicional. Cada uno a una hora diferente (para evitar follones) y convenientemente dividido. No se cruzan y no se mezclan.
"Irun, Irun, Irun, la ciudad del buen humor" dice la canción.
Otro día os cuento lo que pasa en el pueblo de al lado, Hondarribi, con el Alarde del 9 de Setiembre, que es mucho peor, porque son vikingos y a estos si que no hay quien les entienda.
AKTUALITY: AQUI, el Alarde Mixto de esta mañana, con Generala y todo. Toma ya!
Al margen de lo que se pueda opinar o no de celebrar batallas, guerras y guerrillas, os voy a contar lo que han conseguido en esta esquina del mundo, justo en la curva del mapa que gira para Galia.
La celebración consiste en desfilar tocándo el txiribito, llevando y disparando esporádicamente una escopeta, o saludándo con el abánico graciosamente según seas hombre o mujer afortunada, soltera y con pedigrí.
Hasta hace doce años así era.
Desfilaban los hombres (casi todos los hombres de una ciudad de unos 60.ooo habitantes).
Y eran elegidas muy exquisitamente las quince o veinte únicas mujeres (una por compañía o batallón) que tendrían el gran privilegio de acompañar a la tropa. El resto, aplaude y jalea desde las aceras efusiva y emocionadamente, vistiendo prendas de sólo tres colores: blanco, rojo y negro.
El caso es que la fiesta se vive de una forma muy pasional, como todas las fiestas tradicionales, y es un honor para ellos (para todos) participar. Quien no es de Irun, no entiende el Alarde (dicen), y quien no lo entiende no puede opinar (dicen también).
Hace unos años, se plantearon oficialmente formar compañías mixtas, de hombres y mujeres. Digo oficialmente porque me consta que siempre ha habido hembras "camufladas" desfilando. Pero comenzaron a surgir las voces de honorables ciudadanos indignados con quienes querían romper tradiciones sagradas e intocables. Olvidaron que era una fiesta, y lo convirtieron en otra guerra 475 años después.
El primer Alarde en el que salió una compañía mixta fue en el 97. Yo vivía en Irun y participé muy de cerca en este "hecho histórico" apoyándo y acompañándo a esa minoría. He visto y oido burradas vomitadas desde las aceras contra las primeras chicas que desfilaron de soldados. La fiesta convertida en batalla campal.
Conozco cuadrillas de buenos amigos, familias y matrimonios divididos por este tema hasta tal punto que a día de hoy no se hablan o evitan el asunto.
Todo, en nombre de "la tradición", para la mayoría.
Todo, en nombre de una fiesta participativa , para el resto.
Desde entonces, se han ido sumando hasta nueve compañías mixtas. A base de años de insultos, ostias, procesos judiciales, y demás sinsentidos, hoy en día se ha llegado a una forma surrealista y conformista de co-celebrar el evento: se hacen dos Alardes, el Mixto y el Tradicional. Cada uno a una hora diferente (para evitar follones) y convenientemente dividido. No se cruzan y no se mezclan.
"Irun, Irun, Irun, la ciudad del buen humor" dice la canción.
Otro día os cuento lo que pasa en el pueblo de al lado, Hondarribi, con el Alarde del 9 de Setiembre, que es mucho peor, porque son vikingos y a estos si que no hay quien les entienda.
AKTUALITY: AQUI, el Alarde Mixto de esta mañana, con Generala y todo. Toma ya!


8 comentarios:
Greetings from Turkey.Have a nice day.
Joder la peña, como se toma las cosas tan a pecho.
Ya se sabe que tradición muchas veces, aunque no siempre, es sinónimo de injusticia, machismo, desigualdad...
..y hubo ostias, claro.
siempre van quedando subnormales aunque el resto del mundo evolucione y termine pasando del tema.
Y desde luego, las chicas más guapas ya sabéis dónde estaban, no?
(es que en el otro no las hay)
Polémica aparte, y del hecho de celebrar batallas, me gusta mucho la estética del desfile.
El tiempo acaba poniendo a todo el mundo en su sitio, tienen los días contados, quizá los años, pero contados.
Yo sigo sin entenderlo... Amoavé, es una PUTA fiesta, ¿no? La gente sale a pasárselo bien ¿no? Somos del Pleistoceno en este país. O península o cómo coño quieras llamarlo o verlo. Me da igual. Para mí no hay mucha diferencia. Todos bajo el mismo sol, la misma lluvia.
Sinceramente, arcaico. Me parece arcaico todo.
Tradición = arcaico.
Idealmente, se debería poder festejar algo tradicional, pero actualizándolo con la sociedad moderna. Lástima que haya gente que no lo entienda de ese modo.
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