2010/06/18

En salvaje compañía

"Un guardia civil se puso a mi lado y cerca de la oreja, con todas sus fuerzas me gritó: 'ya hablaremos!!'. Con cada grito, mi oído emitía un pitido (...) Me ordenó que me desnudara. No hice nada. Empezaron a desnudarme entre tres o cuatro mientras yo me resistía, pero me quitaron la ropa a la fuerza mientras me decían que les ponía cachondos que me negase. Primero el jersey, luego me quitaron la camiseta, los pantalones, las playeras y los calcetines. Me dejaron el tanga puesto. Mientras unos me quitaban la camiseta, otros me forraban con trozos de gomaespuma y cinta adhesiva. Me acolcharon totalmente los brazos. Uno de ellos se me puso detrás, pegando su cintura a mi culo. Me tocaba el cuello, la cara, el pelo, las tetas, todo el cuerpo.. y me arrojaban agua helada de arriba abajo. No grité, no lloré... Colocaron gomaespuma bajo mis brazos de forma que protegía todo mi cuerpo. Me dijeron que me mantuviera con los brazos en cruz. Uno pidió que trajeran las bolsas. Me pusieron una bolsa de plástico en la cabeza y me la apretaron contra el cuello con las manos. Al respirar, la bolsa se me metía por la boca, me ahogaba. Al cabo de no se cuánto tiempo, logré romper el plástico con los dientes, pero me colocaban otra. No se cuántas veces me pusieron la bolsa, cuatro o cinco creo. Me sentía muy agobiada y creí que me ahogaba. En un momento, intenté dejar de respirar, para desmayarme y que me dejaran en paz, pero no duraba mucho, instinto de supervivencia, y volvía a respirar y a ahogarme dentro de la bolsa(...) Al final, me desmayé y me caí, o me tiraron, no lo se seguro. Lo único que quería en aquel momento era lesionarme, deseaba pegarme cabezazos contra la pared, quería que todo acabase. Pero no podía ni moverme. Me echaban agua en la cara, y se me metía por los agujeros de la naríz. No podía respirar (...)"

Habrá quien piense que estas cosas no ocurren, que son historias inventadas. Sé (sabemos) que muchos no se las creen porque piensan que sólo ocurrían antes, cuando la guerra, o muy lejos de aquí, donde las guerras...
Nuestra conciencia "pulcra y protectora" a veces nos impide procesar semejantes barbaridades para poder soportar nuestra condición de seres humanos.
Os he traducido el relato que hace Naia Zuarriarain sobre su detención. Para que lo sepáis, aunque sea, los cuatro que pasáis por aquí.

6 comentarios:

ethon dijo...

Cuando a un no nacionalista como Eguiguren se le ocurre proponer una posible vía de solución y todos los demás se le echan encima, cualquier cosa es creíble.

karra dijo...

y cuando los sociatas se ponen a representar papeles estelares en el show mediático-político no hay quien se crea nada de lo que dicen

ethon dijo...

¿Alguien se lo cree? Ni siquiera ellos mismos.

mamuak dijo...

alguien se lo debe estar creyendo, y ójala sea asi

ethon dijo...

Veo movimientos en la dirección adecuada. Creo que los tienen que ocultar y, por tanto, mentir. Esas mentiras son las que no me creo.

gurb dijo...

Son unos perros hijos de la gran puta. Mientras discutimos sobre manipulación informativa e intereses electorales en delegaciones del gobierno se tortura, viola y asesina. Mi mas admiración y apoyo a todos esos ciudadanos que, aún sufriendo en sus pieles una represión de lo mas vil, intenetan controlar el odio y la sed de venganza encaminado sus ideales hacia formulas de dialogo y no agresion (yo no podría).